DISEÑO, MARCAJE, HOMOLOGACIÓN Y SEGURIDAD DE LOS RECORRIDOS

Entre las funciones que se le asignan al juez de itinerario de carreras por montaña, están las de revisión del recorrido, el marcaje y la seguridad de este.

Un juez debe ser capaz, además de conocer el Reglamento FEDME para carreras por montaña, de diseñar y de marcar un itinerario de competición. Debe tener experiencia como organizador de pruebas o como competidor. También deberá asesorar a los organizadores de carreras, en temas técnicos y de seguridad.

 

1. Condiciones previas a la carrera

  • Para diseñar un recorrido hay que tener en cuenta las premisas que marca el reglamento FEDME, que son:
  • La distancia mínima tiene que ser la una media maratón (21 km.).
  • Las carreras de hasta 34 km., tienen que tener un desnivel mínimo acumulado de subida de 1000 metros.
  • Las carreras de más de 34 km. tienen que tener un de desnivel mínimo acumulado de subida de 1500 metros.
  • El recorrido siempre transitará por pistas y caminos no asfaltados, senderos, barrancos, etc.. Se considera válido un máximo del 15 % del total del recorrido por asfalto.

El recorrido de la carrera no superará el 50 % de pista transitable para vehículos.

Se recomienda evitar los pasajes muy técnicos (escalada de aristas rocosas, rappel, etc.) para evitar embotellamientos, riesgos innecesarios y ralentizar la competición. 

  • Otros factores que se deben valorar para diseñar un itinerario de competición son:
  • Altitudes del terreno.
  • Climatología de la zona.
  • Época del año en la que se va a celebrar la competición.

2. Mapas

La Organización está obligada a facilitar un mapa o croquis de la zona a cada participante. Este especificará la situación de:

  • El itinerario previsto y el alternativo.
  • Salida y llegada.
  • Los controles de paso.
  • Los controles orientativos.
  • Puntos de servicio médico y socorro.
  • Puntos conflictivos.
  • Avituallamiento.
  • Perfil del recorrido, con altimetría y distancia.

 

2.1. Consideraciones para confeccionar un recorrido sobre el mapa

Para diseñar una carrera por montaña, se pueden plantear diferentes opciones dependiendo del carácter que se le quiera dar a la misma.

Podemos crear un recorrido con grandes y duros desniveles, con tramos muy técnicos, con lo cual restaremos participación popular, dando prioridad a corredores de élite, especializados en montaña, que no de atletismo.

También se puede diseñar un recorrido en terreno relativamente cómodo, con desniveles homogéneos, repartidos en el recorrido y evitando pasajes difíciles. De esta forma, abrimos las posibilidades a muchos más participantes, pero restamos opciones a los competidores más técnicos.

En cualquiera de los casos si se ajustan a los requisitos mínimos exigidos por el Reglamento FEDME, es válido. Los organizadores dependiendo del carácter que le quieran dar a la carrera (elitista o participativa) elegirán su opción.

Elegir una zona montañosa en un mapa topográfico y crear un recorrido de carrera por montaña, desconociendo totalmente el terreno, es un planteamiento tan arriesgado como inviable. Muy probablemente cuando vayamos a realizar el trabajo de campo y las mediciones, nos encontraremos con muchas más complicaciones de las que nos muestra el mapa: sendas impracticables, accidentes rocosos, terrenos particulares, etc.

Si es una zona que desconocemos, la visitaremos previamente, mapa en mano, verificando y contrastando datos. Será todo más fácil si elegimos un terreno conocido para diseñar una carrera por montaña.

Dependiendo de la distancia y del diseño del recorrido, podemos utilizar mapas a escala 1:25.000 para distancias de medio maratón o recorrido con salida y llegada en el mismo punto.

En largas distancias, con salida y llegada en distintos puntos, sobre itinerarios longitudinales, se puede trabajar con escala 1:25.000 y/o 1:40.000.

En cualquier caso el trabajo de campo es lo realmente importante para crear un recorrido, ya que encontraremos variantes y alternativas que probablemente no descubramos en el mapa, y podremos diseñar un recorrido a la medida de nuestras expectativas.

3. Señalización y marcaje del itinerario

El itinerario deberá señalarse con banderas, cintas, flechas y de un color que contraste claramente con el entorno, no debiendo ser necesarias técnicas de orientación para seguirlo.

Siempre deberá marcarse en el mismo sentido de la marcha de la carrera.

Es recomendable que los elementos de marcaje estén fabricados con materiales biodegradables.

En condiciones de visibilidad normales, desde una marca tendrán que verse las dos siguientes. En el caso de condiciones meteorológicas adversas, estas deberán ser reforzadas, garantizando siempre la seguridad de los competidores.

Los lugares que pueden dar lugar a confusión estarán balizados con cinta continua, formando un pasillo y serán de un color que contraste claramente. En estos lugares es recomendable colocar personal de la organización. Gran parte del éxito o fracaso de la carrera, estriba en que los corredores no pierdan el itinerario en ningún momento.

Se podrán usar señales de pintura únicamente en asfalto y cerca de poblaciones. No está permitido en árboles, piedras, etc. Tampoco en el interior de poblaciones o sobre monumentos históricos.

Mientras el itinerario de una carrera transcurra por un sendero (GR,PR, Local), de trazado sinuoso formando las típicas "Z", para salvar el desnivel con más comodidad, se debe respetar íntegramente su trazado, o sea, no estará permitido tomar atajos. Los atajos en sendero de fuerte desnivel ocasionan una gran erosión.

La señalización en estos tramos debe ser clara, cerrando con cinta continua los posibles atajos y si es necesario, colocando un observador para que esta medida se respete y controle a los posibles infractores. El Reglamento contempla las sanciones pertinentes en este apartado.

3.1. Indicadores kilométricos

Como mínimo existirá un indicador kilométrico cada 5 kilómetros, indicando con un color distinto de las marcas de baliza, y con la cifra kilométrica bien definida.

3.2. Controles de salida y llegada

La prueba contará con un control de salida y otro de llegada, y cronometraje en ambos, pudiendo estar situado o no en el mismo lugar.

3.3. Controles de paso

Se situarán controles de paso en aquellos puntos más significativos: cumbres, collados, cruces, etc.

Estos deberán estar balizados, formando un recinto que obligue a pasar a los corredores por su interior.

En los controles de paso se podrán tomar tiempos intermedios en previsión de interrupción de la prueba.

En los controles de avituallamiento existirán papeleras colocadas en el mismo control y 50 metros más adelante. Podrán coincidir los puntos de avituallamiento con los de paso.

3.4. Controles orientativos

Si las condiciones del terreno lo exigen, en las zonas de peligro o que puedan conducir a confusión (caída de piedras, barrancos, ríos, cambios de dirección, bosques, cruces de pistas, etc.) además de estar debidamente señalizados y balizados, la organización, deberá situar un observador o control orientativo.

3.5. Plazos de marcaje y balizado de las competiciones

El itinerario estará marcado y balizado el día anterior a la misma hora de inicio de la competición, con el fin de que los supervisores puedan recorrerlo para su homologación posterior. En el caso de realizarse un itinerario alternativo por condiciones meteorológicas adversas, este deberá estar marcado y balizado 12 horas antes del inicio de la carrera.

Esta condición hoy por hoy es difícil de cumplir, salvo excepciones en las que las carreras pueden organizarse en circuitos cerrados o zonas aisladas, en las que no existen problemas de paso de tráfico rodado o peatonal, y que no este frecuentado por excursionistas.

Debemos ser conscientes de que no todo el mundo está de acuerdo con la celebración de competiciones de carreras por montaña, incluyendo grupos vinculados a la montaña, como algunos ecologistas o excursionistas, contrarios esta práctica deportiva lícita y legal.

Para reducir al mínimo este riesgo, debería balizarse el recorrido en los plazos marcados por el reglamento FEDME, excluyendo los tramos del itinerario cercanos a cruces o lugares frecuentados, que serán balizados la tarde anterior al día de competición.

En distancias próximas al medio maratón, el marcaje debería efectuarse íntegramente la tarde anterior al día de la competición.

Los supervisores deberán adaptarse a estas condiciones.

Los controles situados a lo largo del recorrido harán una última inspección del marcaje en sus zonas de influencia, una hora antes del inicio de la competición. Estos comunicarán cualquier anomalía o darán el visto bueno al control de salida. Los controles también dispondrán de señales supletorias para casos de necesidad.

4. Seguridad

Durante la competición se deberán tomar las medidas necesarias de seguridad. El itinerario estará diseñado de tal manera que el riesgo residual será mínimo, velando en todo momento por la seguridad de los competidores.

En las zonas con peligros objetivos en los que no se pueda evitar el riesgo residual, se deberán destinar controles orientativos, de una o más personas para alertar del peligro.

Todo el material usado en la protección de la competición (protección de escalada, cuerdas, etc) deberá cumplir con los estándares de la UIAA y CE, salvo indicación específica de la FEDME.

La organización deberá disponer de un médico con el equipo adecuado para facilitar la asistencia sanitaria. Se contará con la colaboración de Cruz Roja, Protección Civil, Bomberos, Guardia Civil,

La organización deberá disponer de un grupo de salvamento y material adecuado para actuar en caso de necesidad, asegurando la protección del accidentado y la suya propia de manera que puedan efectuar una evacuación y traslado del corredor con total garantía y en el menor tiempo posible. Hay que prever que por un cúmulo de condiciones adversas no se pueda realizar un salvamento aéreo.

Un sector del itinerario ya supervisado y aprobado la víspera de la competición, que se vea afectado por un peligro objetivo (riesgo de avalancha, desprendimientos, aparición de hielo, etc) del cual no se pueda disminuir su riesgo hasta minimizarlo al residual, por motivos de seguridad podrá ser anulado. La organización en este caso no está obligada a sustituirlo con otro tramo de las mismas características, aunque esto afecte al desnivel total de la prueba.

La situación de los diferentes controles deberá estar prevista, siempre y cuando sea posible, de tal forma que entre ellos y la zona del itinerario que les separa exista contacto visual con buenas condiciones meteorológicas.

La instalación de equipamiento para asegurar y facilitar el paso en tramos difíciles, debería ser llevado a cabo por personal técnico cualificado, con competencias para la utilización de material de escalada, actuando siempre bajo la supervisión de la organización de la prueba y la comprobación en última instancia del juez de itinerario.

4.1. Equipo y útiles necesarios para marcar y balizar un itinerario

Para diseñar o supervisar un itinerario de carrera por montaña, son necesarios una serie de útiles específicos.

La medición del recorrido, se puede efectuar de diferentes maneras. Para ello disponemos de varios elementos, aunque los más empleados son la rueda, el podómetro y el GPS.

La rueda es el aparato que aporta mayor precisión, y la única pega que encontraremos es que resulta algo incómoda en recorrido largos.

Actualmente la rueda más utilizada es el modelo utilizado en las mediciones en asfalto. Esta es maciza, lo que acentúa la incomodidad en terrenos pedregosos. Ya existen adaptaciones a este sistema con rueda neumática.

El altímetro es otro elemento imprescindible. Hoy en día existen en el mercado una gran variedad de altímetros digitales, casi todos ellos útiles para desarrollar las mediciones necesarias. No hay que olvidar recalar el altímetro habitualmente y siempre tener en cuenta las posibles variaciones debidas a la presión atmosférica.

El mapa topográfico de la zona, deberá tener una escala suficiente amplia para poder localizar los puntos de referencia imprescindibles para el control y diseño del recorrido de una carrera. Entre otras referencias, las que debemos encontrar nítidamente en un mapa son: las sendas y los caminos, las curvas de nivel, casas de campo, ríos y barrancos, bosques y piedras características……

El bloc de notas y ocasionalmente la brújula, junto a elementos anteriormente citados, conforman el material básico necesario para el diseño y revisión de los itinerarios.

El GPS, debería ser el único elemento necesario para el diseño de carreras por montaña, ya que es capaz de aglutinar todas las funciones de los elementos utilizados hasta ahora.

4.2. Técnicas y criterios para revisar un itinerario de carrera por montaña

Además de disponer de los útiles necesarios, tenemos que planificar la estrategia para la revisión de los itinerarios.

La única estrategia segura para revisar el marcaje y la seguridad de los itinerarios es recorrerlos íntegramente.

Dependiendo de la distancia del recorrido a revisar, serán necesarios como mínimo dos supervisores.

Para revisar únicamente el marcaje y la seguridad de los recorridos, no será necesario acarrear útiles de medición de distancias y desniveles, ya que estas comprobaciones las habremos realizado en una revisión anterior.

El supervisor del itinerario, realizará la revisión del marcaje del recorrido provisto de balizas como las utilizadas en la señalización, e irá acompañado por personal de la organización. También dispondrá de un radioteléfono, en previsión de alguna comunicación, para solucionar anomalías de última hora en el marcaje.

 

pdf Homologación de carreras por montaña FAM (162 KB)

 

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